Igesia Cristina, Ensayos sobre literatura y rosismo

Iglesia Cristina, Ensayos sobre literatura y rosismo

Contenido:
Prólogo. *Que la sangre no llegue al río
Cristina Iglesia*
ALTERIDADES*
A quién cornea *El Torito*. Notas sobre el gauchipolítico Luis Pérez
Julio Schvartzman
Mártires o libres: un dilema estético. Las víctimas de la cultura en *El
Matadero *de Echeverría y en sus reescrituras
Cristina IglesiaCartas de mujer. Cuadros de una escena borrada (Lectoras y Autoras durante

el Rosismo)

*Graciela Batticuore*
Cuerpos (federalmente) vestidos de sangre. *Amalia *y *Manuela Rosas *de
José Mármol
Sandra Gasparini*
CARTOGRAFÍAS*
Las huellas del peregrino. El exilio en el Brasil en la época de Rosas
Adriana Amante
Buenos Aires, Cartografía Punzó: *Amalia *de José Mármol
Claudia Torre
ESTRATEGIAS
Paulino Lucero y los juegos de la guerra
Pablo Ansolabehere
El ángel y el diablo: ficción y política en *Amalia*
Alejandra Laera
La ficción documentada. *Amalia *y su difusión en *La Semana*
Liliana Zuccotti
Cabe mencionar, que se cita un libro enviado hace poco por Juan pablo o
javier, no estoy muy segura, transcribo cita textual :

Cf. Benedict Anderson, Comunidades Imaginadas, México, Fondo de Cultura Económica, 1993. Para pensar la relación entre el concepto de nación y el de exilio, son importantes los trabajos de Homi Bhaba, "DissemiNation: time,narrative, and the margins of the modern nation", en Homi Bhabha ed., Nation and Narración, London and New York, Routledge, 1991 y en Bhabha, The Location of Culture, London and New York, Routledge, 1094; Richard Sennett,
"El extranjero", en Punto de vista.

esta en:

http://goo.gl/laSb

buena lectura!

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El arte de amargarse la vida


El autor:
Nacido en Villach, Austria, en 1921. Tras estudiar filosofía y lenguas modernas en la Universidad de Venecia y, posteriormente, hizo prácticas de psicoterapia en el Carl Jung-Institut de Zurich, Suiza. Entre 1957 y 1960 ejerció como docente en la Universidad de SanSalvador, antes de integrarse en el Mental Reserach Institute http://www.mri.org/ de Palo Alto, California, donde permanecerá hasta el final de su carrera académica, que incluye la docencia en la universidad de Stanford. Trabaja cerca de Bateson<http://www.infoamerica.org/teoria/bateson1.htm>y Don Jackson.
Con Jackson y Beavin publicó en 1969 Human communication, en el que se sientan las bases de su construccionismo sistémico que girará en torno a la comunicación y la percepción de la realidad. Es doctor ‘honoris causa’ por las Universidades de Lieja, Burdeos y Buenos Aires. Falleció en palo Alto (California) el 31 de marzo de 2007.
Texto:
"*La regla fundamental que dice que el juego no es ningúnn juego, sino algo tremendamente serio, hace que la vida sea un juego sin fin que sólo la muerte acaba. La única regla que podría poner fin a este juego, no es ni siquiera una regla de este juego, tiene varios nombres y en el fondo significan lo mismo: honradez, confianza, tolerancia. Si lo creyéramos también sabríamos que no sólo somos los creadores de nuestra desdicha sino que del mismo modo podríamos crear nuestra felicidad".*
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http://goo.gl/1NXE
 buena lectura
nastenka

Palco, cazuela y paraíso - Las historias más insólitas del Teatro Colón

Decidimos empezar 2010 haciéndoles un REGALO! Se trata del
interesantísimo Libro"Palco, cazuela y paraíso - Las historias más
insólitas del Teatro Colón", escrito por Margarita Pollini y editado
por Editorial Sudamericana. Actualmente está agotado en versión papel,
pero su autora cedió gentilmente a Claves Musicales su versión digital
en formato PDF.

http://goo.gl/3Oc6

Atacadoporlosperros

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Eco y Narciso

Eco y Narciso

...Eco merece una disgresión. Su alegría y parlachinería cautivaron a Júpiter; sorprendidos en adulterio por Juno, castigóla ésta a que jamás podría hablar por completo; su boca no pronunciaría sino las últimas sílabas de aquello que quisiera expresar. Pues bien, viendo Eco a Narciso quedó enamorada de él y le fue siguiendo, pero sin que él se diera cuenta. Al fin decide acercársele y exponerle con ardiente palabrería su pasión. Pero.. ¿Cómo podrá si las palabras le faltan? Por fortuna, la ocasión le fue propicia. Encontrándose solo el mancebo, desea darse cuenta de por dónde pueden caminar sus acompañantes y grita: "¿Quién está aquí?" Eco repite las últimas palabras "... está aquí". Maravillado queda Narciso de esta voz dulcísima de quien no ve. Vuelve a gritar: "¿por qué me huyes?" Eco repite: "... me huyes". Y Narciso: "¡juntémonos!" Y Eco: "...juntémonos". Por fin se encuentran. Eco abraza al ya desilusionado mancebo. Y éste dice terriblemente frío: " No pensarás que yo te amo..." Y Eco repite, acongojada: "...yo te amo". "¡ Permitan los dioses soberanos -grita él- que antes la muerte me deshaga que tú goces de mí!" 

Huyó, implacable, Narciso. Y la ninfa así menospreciada, se refugió en lo más solitario de los bosques. La consumía su terrible pasión. Deliraba. Se enfurecía. Y pensó: "¡ojalá cuando él ame como yo amo, se desespere como me desespero yo!"

Némesis, diosa de la venganza -y a veces de la justicia- escuchó su ruego. En un valle encantador había una fuente de agua extremadamente clara, que jamás había sido enturbiada ni por el cieno ni por los hocicos de los ganados. A esa fuente llegó Narciso, y habiéndose tumbado en el césped para beber, Cupido le clavó, por la espalda, su flecha... Lo primero que vio Narciso fue su propia imagen, reflejada en el propio cristal. Insensatamente creyó que aquel rostro hermosísimo que contemplaba era de un ser real , ajeno a sí mismo. Sí, él estaba enamorado de aquellos ojos que relucían como luceros, de aquellos cabellos dignos de Apolo. El objeto de su amor era... él mismo. ¡ Y deseaba poseerse! Pareció enloquecer... ¡No encontraba boca para besar! Como una voz en su interior le reprochó: "¡insensato!" "¿cómo te has enamorado de un vano fantasma? Tu pasión es una quimera, retírate de esa fuente y verás como la imagen desaparece. Y, sin embargo, contigo está, contigo ha venido, se va contigo... ¡y no la poseerás jamás!."

Alzó los brazos al cielo Narciso. Llorando. Tiróse los cabellos. Y gritó, blasfemo así: "Decidme selvas, vosotras que habéis sido testigo de tantos idilios apasionados... ¿por qué el amor es tan cruel para mí? Hace siglos que existís; decidme ¿visteis nunca un amor obligado a sufrir designios más rudos? Yo veo al objeto de mi pasión y no le puedo encontrar. No me separan de él ni los mares enormes, ni los senderos inaccesibles, ni las montañas, ni los bosques. El agua de una fontana me lo presenta consumido del mismo deseo que a mí me consume. ¡Oh pasión mía! ¡quienquiera que seáis, aproximaos a mí como a vos me aproximo! ¡Ni mi juventud ni mi belleza son causas para vuestro temor! Yo desdeñe el amor de todas las ninfas... No tengáis para mí el mismo desdén. Pero ¿ si me amáis, por qué os sirvo de burla? Os tiendo mis brazos y me tendéis los vuestros. Os acerco mi boca y vuestros labios se me ofrecen. ¿Por qué permanecer más tiempo en el error? Debe ser mi propia imagen la que me engaña. Me amo a mí mismo. Atizo el mismo fuego que me devora. ¿Qué será mejor: pedir o que me pidan? ¡ Desdichado de mí que no puedo separarme de mí mismo! A mí me pueden amar otros, pero yo no me puedo amar...¡Ay! El dolor comienza a desanimarme. Mis fuerzas disminuyen. Voy a morir en la flor de la edad. Mas no ha de aterrarme la muerte liberadora de todos mis tormentos. Moriría triste si hubiera de sobrevivirme el objeto de mi pasión. Pero bien entiendo que vamos a perder dos almas una sola vida."

Dicho esto, tornó Narciso a contemplarse en la misma fuente. Y lloró, ebrio de pasión, ante su propia imagen. Volvió a traslucir frases entrecortadas... ¿Quién? ¿Narciso? ¿Su imagen llorosa? "¿por qué me huyes? Espérame, eres la única persona a quien yo adoro. El placer de verte es el único que queda a tu desventurado amante."

Poco a poco Narciso fue tomando los colores finísimos de esas manzanas, coloradas por un lado, blanquecinas y doradas por el otro. El ardor le consumía poco a poco. La metamorfosis duró escasos minutos. Al cabo de ellos, de Narciso no quedaba sino una rosa hermosísima, al borde de las aguas, que se seguía contemplando en el espejo sutilísimo.

Todavía se cuenta que Narciso, antes de quedar transformado pudo exclamar: "¡Objeto vanamente amado...adiós...!" Y Eco: "... adiós" cayendo enseguida en el césped rota de amor. Las náyades, sus hermanas, le lloraron amargamente meneándose las doradas cabelleras. Las dríadas dejaron romperse en el aire sus lamentaciones. Pues bien: a los llantos y a las lamentaciones contestaba Eco... cuyo cuerpo no se pudo encontrar. Y, sin embargo, por montes y valles, en todas las partes del mundo, aún responde Eco a las últimas sílabas de toda la patética voz humana.


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Las torres del olvido

Turner, George- Las torres del olvido
Formato: RTF
Claves: Novela, Ciencia ficcion
Resumen:
Australia, en un futuro indeterminado. Una serie de torres gigantescas se elevan medio en ruinas sobre las aguas de la bahía de Melbourne.
Son el último vestigio de una civilización autodestruida a mediados del siglo XXI: rascacielos fantasmales comidos por los siglos y casi sumergidos en el mar a causa del Efecto Invernadero. Una joven historiadora, empeñada en reconstruir la vida en aquella época de convulsiones sociales,superpoblación y trastornos climáticos, decide dar a sus conclusiones la forma de una novela. En los personajes que imagina -los antiguos habitantes de las torres- redescubre un mundo muy parecido al nuestro: ese mundo a cuya degradación estamos contribuyendo entre todos con una extraña mezcla de codicia e indiferencia.
Si George Orwell inauguró con su célebre 1984 la corriente de anticipación científica denominada Near Future (Futuro cercano),
George Turner ha demostrado ser su más aventajado discípulo, como lo prueba el premio Arthur C. Clarke que le fue otorgado en 1988 por Las torres del ovido.
esta en:
http://goo.gl/Vn6L
muchas gracias, javier
buena lectura
nastenka
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